El chileno Smiljan Radić Clarke, con 60 años y originario de Santiago, ha sido reconocido este año con el Premio Pritzker de Arquitectura, considerado el máximo honor internacional en esta profesión. Su obra se caracteriza por una audaz originalidad y la capacidad de diseñar espacios que dialogan íntimamente con su entorno natural y cultural.
Una arquitectura que dialoga con la naturaleza
Radić es conocido por crear estructuras donde los materiales parecen fundirse con el paisaje, brindando experiencias espaciales únicas. Su obra más emblemática en Europa es, sin duda, el pabellón para la Serpentine Gallery en Londres. Esta construcción destaca por su envolvente de fibra de vidrio translúcida, apoyada sobre grandes piedras locales. La luz que atraviesa esta estructura no solo ilumina, sino que invita a los visitantes a vivir el espacio sin desconectarse visualmente del parque circundante. Así, Radić ofrece un refugio abierto que combina protección y conexión con la naturaleza.
Un reconocimiento a su propuesta espacial y emocional
El jurado del Premio Pritzker 2026 elogió la obra de Radić, calificándola de “optimista y discretamente alegre”. Destacan que su arquitectura moldea la forma en que las personas viven, generando espacios sorprendentes que, sin embargo, se sienten absolutamente naturales. Al recibir el premio, Radić subrayó que su intención es diseñar edificios duraderos, que permanezcan bajo el sol durante siglos, invitando a los visitantes a detenerse y a reflexionar sobre el mundo que a menudo se ignora con indiferencia.
Proyectos destacados y un legado en múltiples continentes
En Chile, el teatro regional de Biobío es otra muestra emblemática de su enfoque cuidadoso. Esta construcción semi-translúcida modula la luz y optimiza la acústica, mostrando su maestría en el uso material y en la conexión con el entorno social y ambiental. A nivel internacional, su trabajo sigue expandiéndose con proyectos en Albania, España, Suiza y Reino Unido.
El premio Pritzker y su historia
El Premio Pritzker, otorgado por primera vez en 1979, ha sido el reconocimiento para algunos de los más grandes arquitectos del siglo XX y XXI, como IM Pei, Oscar Niemeyer, Frank Gehry, Rem Koolhaas y Zaha Hadid. El anuncio de este año hubo de retrasarse debido a controversias relacionadas con Tom Pritzker, presidente de la fundación, quien ha reducido su participación pero permanecerá como consejero y vicepresidente.
La entrega del galardón a Smiljan Radić Clarke no solo destaca su talento individual, sino que también pone en el foco mundial la arquitectura latinoamericana y su contribución a la creatividad global en la interpretación del espacio y la naturaleza.
Imagen destacada: Foto de Sebastián Contreras en Pexels.