El gobierno de Donald Trump ha convocado una reunión del denominado «God Squad», un comité federal con la potestad de otorgar exenciones a la Ley de Especies en Peligro de Extinción, para evaluar una solicitud que podría facilitar la exploración y producción de petróleo y gas en el Golfo de México. Esta decisión ha encendido las alarmas entre expertos y organizaciones ambientalistas, que advierten sobre el peligro que esta medida implicaría para numerosas especies marinas protegidas.
El alcance de la exención y sus riesgos
Este comité, compuesto por altos funcionarios del gabinete, tiene autoridad para autorizar actividades industriales en zonas protegidas y restringidas por la ley para proteger la flora y fauna en riesgo. La reunión, programada para el 31 de marzo y la primera en casi tres décadas, analizará una exención para las actividades asociadas con la Oficina de Gestión de Energía Oceánica y el Programa de Petróleo y Gas de la Plataforma Continental Exterior.
Sin embargo, la notificación oficial no especifica qué proyectos petroleros se evaluarían ni las especies exactas que podrían verse afectadas, generando preocupación por la posible afectación a fauna emblemática como tortugas marinas, corales, tiburones, rayas, peces y grandes ballenas.
Especies en peligro: foco en la ballena de Rice
Uno de los casos más alarmantes es el de la ballena de Rice, única especie de ballena endémica del Golfo de México que ya ha visto caer su población en más del 20% tras el desastre ambiental provocado por el derrame de Deepwater Horizon. Actualmente, sus ejemplares supervivientes rondan apenas los 50 individuos. Según alertó el Servicio Nacional de Pesca Marina (NMFS), las operaciones petroleras en la región ponen en riesgo su supervivencia debido a colisiones con embarcaciones y la contaminación acústica submarina, que afectan sus habilidades para orientarse, alimentarse y reproducirse.
Para minimizar estos riesgos, se han planteado soluciones tecnológicas que reducirían la probabilidad de colisiones y mejorarían el monitoreo constante de las poblaciones, pero esto podría no ser suficiente frente a la expansión petrolera propuesta.
Legalidad y oposición ambiental
La legislación que regula este comité establece que las exenciones sólo pueden concederse en situaciones extremas donde no existan alternativas viables para actividades consideradas críticas sin provocar la extinción de una o más especies. Sin embargo, expertos legales y organizaciones como Earthjustice han declarado que esta propuesta no cumple con esos requisitos y que existen métodos alternativos para mitigar impactos.
Activistas advierten que esta medida es una irresponsabilidad que favorece exclusivamente a la industria petrolera a costa de la biodiversidad marina y la salud ambiental, además de que podría retrasar el camino hacia energías renovables, más limpias y sostenibles.
Controversia política y ambiental
Esta iniciativa forma parte de la agenda energética de la administración Trump, que ha priorizado el incremento de la producción de hidrocarburos pese a las críticas internacionales y la evidencia científica que apunta a la gravedad del cambio climático. En este contexto, la orden ejecutiva firmada por Trump para fortalecer la industria del petróleo no incluyó medidas para impulsar las energías limpias, generando un debate intenso sobre las prioridades ambientales y económicas de Estados Unidos.
Andrew Bowman, líder de Defenders of Wildlife, resumió la preocupación: «La administración Trump está poniendo en riesgo nuestra vida silvestre y dando luz verde a la extinción de especies emblemáticas para beneficiar a las grandes petroleras».