El 1 de marzo de 2026 entró en vigor en Rusia una legislación que prohíbe la distribución y exhibición de películas percibidas como contrarias a los «valores espirituales y morales tradicionales rusos». Según esta normativa, el Ministerio de Cultura tiene la potestad de denegar licencias de distribución a aquellas producciones que, a su juicio, promuevan el rechazo de dichos valores. La ley afecta tanto a las salas de cine como a plataformas digitales y redes sociales.
Esta medida tiene alcance sobre películas nacionales y extranjeras por igual, lo que genera inquietud sobre la disponibilidad de muchas películas de Hollywood, incluidas obras icónicas de directores como David Fincher, Quentin Tarantino y Martin Scorsese. Las autoridades ponen especial atención en aquellos títulos que podrían interpretarse como defensa de relaciones «no tradicionales» o que cuestionen los valores familiares tradicionales.
Desde el inicio de la invasión a Ucrania en 2022, los servicios de streaming extranjeros llevan bloqueados en Rusia, pero las plataformas nacionales siguen activas y el visionado ilegal de contenidos protegidos por derechos de autor ha aumentado, especialmente tras la flexibilización de las sanciones por esta práctica, aprobada en 2024 por el gobierno ruso.
La definición de «valores tradicionales» en la ley incluye conceptos como el patriotismo, la responsabilidad social, el servicio a la patria, altos ideales morales, el fortalecimiento de la familia, el trabajo productivo y la primacía de lo espiritual sobre lo material. Esta base ideológica ha servido para justificar la censura a múltiples títulos.
Un caso destacado es la película «Nuremberg» (2025), dirigida por James Vanderbilt. Este drama histórico, basado en el libro «The Nazi and the Psychiatrist» de Jack El-Hai, relata los juicios a los líderes nazis tras la Segunda Guerra Mundial y el trabajo del psiquiatra Douglas Kelley para evaluar la capacidad de los acusados, como Hermann Göring, para enfrentar el proceso. La distribuidora World Pictures confirmó que el filme, cuya premiere estaba prevista para marzo de 2026 en Rusia, no recibió la licencia para su exhibición debido a la ausencia de autorización del Ministerio de Cultura, que aludió a cláusulas legales genéricas para justificar la negativa.
Otra película vetada es «Splitsville», comedia que se convirtió en éxito del Festival de Cine de Sundance y que plantea una reflexión humorística sobre las relaciones abiertas, las crisis a la mediana edad y la exploración sexual. Dirigida por Michael Angelo Covino, fue una de las primeras producciones que, tras la implementación de esta ley, se impidió estrenar bajo el argumento de que socava los valores espirituales y morales tradicionales.
Tampoco llegó a las salas rusas «It Was Just an Accident», dirigida por el iraní Jafar Panahi y ganadora de la Palma de Oro en Cannes 2025. La película denuncia la violencia y expresa críticas sociales, lo que motivó el rechazo del sello oficial, que señaló que contenía elementos que promovían la violencia, el extremismo y relaciones sexuales no tradicionales.
La historia de «It Was Just an Accident» sigue a Vahid, un ex preso político que planea vengarse de sus torturadores, pero cuyos planes se cuestionan a medida que avanza la trama, aportando una mirada crítica y compleja a su contexto.
Además, la documentalista y estudiosa cinematográfica Lyubov Arkus también se vio afectada con la censura de «Parents Are Here», documental que es la precuela de «Anton’s Right Here» (2012), centrado en un joven con trastorno del espectro autista y apoyado por el primer centro ruso para personas con autismo fundado por Arkus. Este fue el primer documental en la historia reciente de Rusia al que se le negó un certificado de distribución, bloqueando su participación incluso en festivales y catálogos oficiales. Arkus manifestó públicamente su rechazo a la medida y destacó que lo más doloroso no es la cancelación, sino la imposibilidad de mostrar su trabajo.
La comedia romántica «The Threesome» protagonizada por Zoey Deutch tampoco será distribuida en Rusia tras haber sido programada para septiembre de 2025. Esta producción presenta un triángulo amoroso en el que se desencadenan situaciones de embarazos inesperados. Aunque no se han detallado las razones oficiales, el filme fue cuestionado por reflejar estilos de vida caóticos y conductas consideradas no alineadas con los «valores espirituales y morales tradicionales».
Antes incluso de la entrada en vigor de esta ley, producciones como «The Death of Stalin» de Armando Iannucci, «Love» de Gaspar Noé, varias piezas del proyecto «DAU» de Ilya Khrzhanovsky y «Benedetta» de Paul Verhoeven ya habían sido prohibidas, alegando en su mayoría «propaganda de pornografía». «Fairytale» de Aleksandr Sokúrov también enfrentó la censura usando argumentos similares a los esgrimidos para «Nuremberg».
Este contexto de fuerte control cultural subraya el giro autoritario del gobierno ruso hacia una defensa estricta de un conjunto de valores morales y espirituales que elaboran una línea rígida sobre lo que está permitido en la industria cinematográfica nacional e importada, limitando así la diversidad de contenidos y voces en los medios audiovisuales del país.