Alerta en el Mediterráneo por un petrolero ruso a la deriva y sin control tras explosiones

El petrolero ruso Arctic Metagaz, dañado por explosiones, flota a la deriva en el Mediterráneo, generando preocupación ambiental y política en Europa.
Adorable chihuahua de color negro y fuego, con expresión alerta, de pie en un jardín. Adorable chihuahua de color negro y fuego, con expresión alerta, de pie en un jardín.

El gasero ruso Arctic Metagaz permanece a la deriva desde hace casi dos semanas en el mar Mediterráneo tras sufrir una serie de explosiones que lo dejaron fuera de control. Este incidente ha encendido las alarmas entre los países ribereños y organizaciones ecologistas, debido al peligro que implica el vertido de combustibles y gases almacenados en sus tanques.

El buque, que mide 277 metros de eslora y que forma parte de una llamada ‘flota fantasma’ autorizada, fue atacado el 3 de marzo por drones subacuáticos según fuentes rusas. Aunque Kiev no ha confirmado ni negado esta versión, las imágenes aéreas posteriores revelan una brecha gigantesca de varias decenas de metros cerca de la línea de flotación, además del casco ennegrecido por el incendio desatado tras las explosiones. La confusión inicial llevó incluso a las autoridades libias a reportar erróneamente el naufragio del barco el 4 de marzo.

Tras el incidente, los 30 miembros de la tripulación, principalmente rusos y filipinos, tuvieron que evacuar el barco. No obstante, los reportes indican que persisten estallidos, emisiones de gas y focos de incendio en algunos compartimentos del buque, complicando su control. En el momento de la evacuación, el Arctic Metagaz aún contenía alrededor de 450 toneladas de fuelóleo, 250 toneladas de gasóleo y grandes cantidades de gas natural, incrementando notablemente el riesgo de nuevas explosiones o fugas tóxicas.

El buque actualmente flota a unas 50 millas náuticas al suroeste de Malta, entre esta isla y las italianas Lampedusa y Linosa, en aguas internacionales, una situación que plantea un dilema diplomático sobre quién debe asumir la responsabilidad de gestionar el rescate y la mitigación del riesgo ambiental.

Los gobiernos europeos, preocupados por la seguridad y el medio ambiente, han reaccionado con alarma. Italia, Francia y otros siete países miembros de la Unión Europea han enviado un llamamiento conjunto a la Comisión Europea para alertar sobre el «peligro inmediato y grave» que representa este petrolero. Equipos de rescate están ya desplegados en Malta, listos para intervenir si el barco amenaza las aguas territoriales maltesas.

Por su parte, Rusia sostiene que, como Estado de abanderamiento, mantiene el control de la situación, aunque reconoce que los Estados costeros tienen la responsabilidad de prevenir daños ambientales según las normas internacionales, lo que contribuye a un estancamiento diplomático en medio de una emergencia ambiental potencialmente catastrófica.

Expertos ecologistas califican al Arctic Metagaz como una «bomba de relojería flotante» debido al riesgo latente de derrames y explosiones que podrían afectar a una de las zonas marinas con mayor biodiversidad del Mediterráneo. Organizaciones como WWF advierten que una contaminación severa podría tener efectos devastadores y duraderos en el ecosistema regional.

Mientras continúan las disputas diplomáticas y se busca una solución definitiva, la deriva del petrolero ruso mantiene en vilo a Europa, al tiempo que aumenta la preocupación por un posible desastre ambiental de gran magnitud en uno de los mares más importantes del continente.

Imagen destacada: Foto de Erwin Bosman en Pexels.

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