Las alarmantes proyecciones climáticas para el año 2070 muestran que algunas zonas de España podrían experimentar un clima tan seco y caluroso que se asemejaría al desierto del Sahara. Este cambio radical afectaría no solo al interior, sino también a regiones mediterráneas, donde los períodos de sequía podrían prolongarse durante meses consecutivos.
Además, el aumento del nivel del mar amenaza con inundar áreas costeras, alterando gravemente el equilibrio ambiental y socioeconómico. Estas predicciones consolidan la urgente necesidad de adoptar medidas contundentes contra el cambio climático para mitigar sus impactos devastadores en el país.