Descubren un pequeño dinosaurio argentino que es clave para entender la evolución de los alvarezsaurios

El fósil casi completo de Alnashetri cerropoliciensis, encontrado en la Patagonia, revela detalles inéditos sobre la evolución y dispersión de los misteriosos dinosaurios alvarezsaurios.
Foto De ángulo Bajo De Dinosaurio Comiendo Dinosaurio Bebé Foto De ángulo Bajo De Dinosaurio Comiendo Dinosaurio Bebé

Un fósil excepcional en la Patagonia

En 2014, en el yacimiento de La Buitrera, al norte de la Patagonia argentina, fue descubierto un fósil único de dinosaurio de unos 90 millones de años de antigüedad. Se trata de Alnashetri cerropoliciensis, un pequeño terópodo perteneciente a la familia de los alvarezsaurios, hasta ahora uno de los grupos más enigmáticos dentro del registro fósil. Este hallazgo, publicado en la prestigiosa revista Nature, podría ser la llamada «piedra Rosetta» para entender la evolución y la dispersión global de estos dinosaurios.

Desde fósiles fragmentarios hasta un espécimen casi completo

Los alvarezsaurios se caracterizan por su pequeño tamaño, dientes minúsculos y brazos cortos con una garra prominente en forma de pulgar, particularidades que les relacionan con las aves. Sin embargo, debido a que la mayoría de sus fósiles proceden de Asia y los hallazgos en Sudamérica habían sido escasos y fragmentarios, su historia evolutiva era confusa y llena de lagunas.

La recuperación de un ejemplar adulto de Alnashetri cerropoliciensis con un estado de conservación excepcional ha permitido a los investigadores analizar con detalle su anatomía. El animal, con aproximadamente cuatro años de edad y menos de un kilogramo de peso, se posiciona como uno de los dinosaurios más pequeños encontrados en Sudamérica.

Revelaciones sobre su tamaño y evolución

El estudio detallado mostró que, en comparación con sus descendientes, Alnashetri tenía extremidades más largas y dientes más grandes. Esto indica que la reducción drástica de sus dientes y la especialización anatómica, vinculadas a una dieta posiblemente basada en hormigas, fueron adaptaciones posteriores dentro del grupo.

Según Peter Makovicky, principal autor del estudio, «el tamaño corporal de los alvarezsaurios oscila entre especies tan pequeñas como un cuervo hasta el tamaño de un humano, sin presentar un patrón evolutivo lineal».

Distribución global y contexto geológico

Otra aportación destacada del equipo rector fue mostrar que estos dinosaurios habitaron la mayoría de los continentes mucho antes de lo que se pensaba, en una época en que los continentes aún formaban el supercontinente Pangea. Esto implica que su dispersión no fue producto de migraciones oceánicas inverosímiles, sino resultado de la fragmentación progresiva de las tierras emergidas a lo largo de decenas de millones de años.

Un yacimiento único para la paleontología

La zona de La Buitrera continúa revelando importantes datos sobre dinosaurios pequeños y otros vertebrados del Cretácico sudamericano. Sebastián Apesteguía, coautor del trabajo, remarca que este hallazgo representa solo un capítulo inicial en la exploración de la región, que promete aportar mucho más conocimiento en el futuro.

Este descubrimiento no solo despeja obscuridades sobre un linaje de dinosaurios singular, sino que también ofrece una herramienta fundamental para interpretar restos fragmentarios dispersos por todo el mundo, contribuyendo así a desentrañar la fascinante historia evolutiva de los alvarezsaurios.

Imagen destacada: Foto de Mike Bird en Pexels.

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