El embajador de Israel ante las Naciones Unidas en Ginebra, Daniel Meron, ha hecho un llamado contundente a Europa para que deje atrás su enfoque diplomático frente al conflicto con Irán y adopte una postura más enérgica. Sus declaraciones, realizadas durante una cumbre de la Unión Europea el 19 de marzo, reflejan la creciente tensión en Oriente Próximo que ya lleva casi un mes, con graves consecuencias para la región y para la seguridad internacional.
Una guerra que se extiende en Oriente Próximo
Desde el 28 de febrero, Israel y Estados Unidos han lanzado una ofensiva conjunta contra Irán que ha provocado la muerte de cerca de 40 altos dirigentes iraníes, incluyendo al máximo líder, el ayatolá Alí Jamenei. La escalada ha adquirido un carácter regional con una amplia ofensiva israelí dirigida contra Hezbolá, la milicia chiíta respaldada por Irán en Líbano, donde más de un millón de personas han sido desplazadas y el número de víctimas mortales supera las mil personas.
Impacto y amenazas directas a Europa
Meron advirtió que Europa está directamente en peligro debido a las acciones de Irán, que ha atacado países vecinos del Golfo, ha disparado misiles y ha enviado drones hacia Israel y otros territorios, incluyendo un ataque el 2 de marzo contra una base militar británica en Chipre. Estas acciones amenazan la estabilidad regional y afectan también a las rutas marítimas estratégicas, como el estrecho de Ormuz, bloqueado por Teherán y crucial para el 20% del suministro mundial de petróleo.
Críticas a la respuesta europea y apoyo estadounidense a Israel
El representante israelí rechazó la insistencia europea en buscar una solución diplomática, calificándola de insuficiente y fuera de lugar en la situación actual. Destacó que Israel no está solo, contando con el fuerte respaldo de Estados Unidos, cuyo presidente Donald Trump ha criticado la inacción europea, particularmente en lo relativo a la protección del estrecho de Ormuz y el despliegue de buques de guerra.
El fin del régimen y la búsqueda de un cambio
Meron concluyó que el régimen iraní debe debilitarse para que el pueblo iraní pueda decidir su futuro libremente, enfatizando que la comunidad internacional debe hacer más para detener el terrorismo y la agresión que perjudican a la región y al mundo. «No es momento de diplomacia, es hora de un cambio real», sentenció.
Este llamado se produce en un contexto internacional marcado por la guerra de Ucrania y la compleja situación en Oriente Próximo, temas que se han convertido en prioridades en la agenda de la UE.