En la era digital, la globalización musical se manifiesta con fuerza en las plataformas de streaming. Spotify, líder mundial en reproducción de música, exhibe en su top 50 canciones en 16 idiomas diferentes, dejando claro que la supremacía del inglés está cediendo terreno frente a la diversidad lingüística y cultural.
El español: Segunda lengua más popular en streaming
El español se ha consolidado como el segundo idioma más escuchado en Spotify, con una presencia que ha crecido al mismo ritmo que descendió el consumo de música en inglés en 2025. Según datos del Instituto Cervantes y del informe Luminate, las canciones en español representan el 21% de las 500 más reproducidas, apenas por detrás del inglés, equivalente a 120.900 millones de reproducciones en Estados Unidos, donde se acerca a superar al country en popularidad.
Este fenómeno está impulsado en gran medida por la comunidad latina, especialmente los hijos de migrantes en Estados Unidos que reivindican su identidad cultural a través de la música en su idioma natal, usando jergas y acentos propios que conectan a nivel auténtico con su audiencia.
El punto de inflexión data de 2017 con el impacto mundial de «Despacito», que marcó el auge global del reguetón y la música urbana latina, posicionando a artistas como Bad Bunny, Rosalía y Karol G en la cima del mainstream internacional sin renunciar al español.
Coreano: El alcance global del K-pop
El fenómeno K-pop ha roto barreras lingüísticas y culturales, motivando un creciente interés por el idioma coreano que se refleja en un aumento del 22% en cursos de aprendizaje en plataformas como Duolingo. Grupos como BTS y Stray Kids combinan experiencia artística con producción propia, llevando el k-pop a nuevas alturas con sonidos oscuros y experimentales. Seventeen y BLACKPINK también continúan dominando con su producción autogestionada y alta calidad artística.
Otros idiomas que ganan terreno
Portugués (Brasil): El funk carioca y nuevas expresiones musicales como el pagode están elevando la música brasileña gracias a artistas como Ludmilla y Anitta, esta última con un récord en Spotify.
Francés: Aunque con menor penetración global, artistas como Angèle y Stromae ofrecen propuestas sofisticadas y originales que revitalizan el pop francófono mediante fusiones con afropop y electropop conceptual, marcando un camino de crecimiento.
Japonés: La música pop rock de Japón, antes local, gana presencia internacional con grupos de Tokio que combinan melodías exuberantes y emotivas sin depender del idioma para su impacto.
Árabe: Nuevas voces como la artista palestina nacida en Nazaret y cantantes de la diáspora están irrumpiendo con mezclas de estilos e idiomas, aportando diversidad temática y musical que exige atención global.
Italiano: El idioma musicalmente rico que es el italiano comienza a emerger fuera de su mercado gracias a fenómenos como Måneskin, que han llevado el rock en italiano a escenarios mundiales.
Un cambio estructural: la música como puente cultural
Eduardo Viñuela, catedrático de Musicología, destaca que este auge no solo se explica por razones económicas sino por una reivindicación identitaria de las nuevas generaciones, en especial latinas y migrantes. La música se configura así como un vehículo esencial para la expresión cultural y la identificación propia, más allá del inglés, que si bien continúa dominando el 75% de las listas, ve con claridad cómo su monopolio se agrieta.
Este cambio apunta a un panorama donde la diversidad lingüística en la música en streaming seguirá creciendo, reflejando un mundo cada vez más conectado, plural y que celebra su riqueza cultural.
¿Está usted listo para ampliar su escucha y descubrir las riquezas sonoras que existen más allá del inglés?