En marzo de 2019, un grave accidente sacudió una concurrida calle de Bilbao cuando un peatón tropezó con una tapa de alcantarilla de riego mal colocada. Debido a esta pérdida de estabilidad, el afectado cayó fuertemente al suelo y sufrió heridas que terminaron siendo fatales. Tras el suceso, la hermana de la víctima, única heredera, inició un proceso judicial para reclamar responsabilidades por el accidente que terminó con la vida de su hermano.
El Ayuntamiento de Bilbao ha sido finalmente condenado a indemnizar con 147.000 euros por no asegurar adecuadamente esta tapa, considerada un peligro para los viandantes. Este fallo pone bajo escrutinio a otras localidades, que podrían verse obligadas a revisar el estado de sus infraestructuras urbanas para evitar tragedias similares.