Este sábado, Cuba experimentó un nuevo apagón total en su sistema eléctrico a las 18:32 horas local, según informó la Unión Eléctrica (UNE), empresa estatal responsable del suministro. Este suceso representa la segunda desconexión completa en menos de una semana, luego del colapso sufrido el lunes pasado, la primera de este tipo registrada este año, y que ocurre tras un historial de interrupciones constantes en varias regiones.
Ante esta situación, el Ministerio de Energía y Minas de Cuba confirmó a través de un breve mensaje en redes sociales que ya se están activando los protocolos para restablecer el servicio, aunque sin ofrecer detalles adicionales sobre las causas o el plazo para la recuperación total de la energía.
El origen de esta creciente inestabilidad eléctrica se atribuye por las autoridades cubanas al impacto del endurecimiento del bloqueo energético impuesto por Estados Unidos. En enero de este año, la administración estadounidense amenazó con aranceles a aquellos países que vendan o suministren petróleo a la isla, complicando aún más el acceso a recursos esenciales para la generación eléctrica.
La crisis eléctrica cubana no es nueva; de hecho, el último apagón general se registró el 10 de septiembre de 2025, marcando así un prolongado periodo de dificultades para el sistema energético nacional. La repetición de estos apagones totales en tan corto plazo evidencia la gravedad del problema y el desafío que enfrenta el gobierno para garantizar un suministro estable y continuo en un contexto marcado por restricciones internacionales y limitaciones estructurales internas.
La situación mantiene en alerta a la población y representa un llamado urgente a buscar soluciones sostenibles que mitiguen el impacto socioeconómico de estos cortes en la calidad de vida y la actividad productiva del país.