La NASA avanza con la misión Artemis II, destinada a realizar un vuelo tripulado alrededor de la Luna, tras haber realizado importantes ajustes técnicos en su cohete Space Launch System (SLS). El lanzamiento, inicialmente previsto a principios de este año, se ha pospuesto para abril debido a problemas detectados en el vehículo y en la plataforma de lanzamiento.
Retrasos y reparaciones en el cohete espacial
Este pasado viernes, por segunda vez en 2026, el gigantesco cohete de 98 metros de altura fue trasladado desde el hangar hasta la rampa de lanzamiento en el Centro Espacial Kennedy, Florida. El traslado nocturno se realizó sobre una plataforma oruga histórica, utilizada desde la era Apolo de los años sesenta, a pesar de que el proceso se vio afectado por fuertes vientos que demoraron el recorrido de 6,4 kilómetros previsto en 12 horas.
Entre las complicaciones enfrentadas, se destacan fugas de combustible, en particular de hidrógeno, y problemas en el flujo de helio que obligaron a retornar el cohete al Edificio de Ensamblaje de Vehículos para inspecciones y reparaciones adicionales. La NASA aseguró haber solucionado estas fallas para poder intentar el despegue tan pronto como el 1 de abril, siempre que las condiciones técnicas y meteorológicas lo permitan.
La tripulación y el objetivo de la misión Artemis II
El equipo de cuatro astronautas, conformado por tres estadounidenses y un canadiense, está actualmente en cuarentena en Houston preparándose para la histórica misión. A diferencia de un alunizaje, su objetivo es realizar un sobrevuelo lunar rápido en la cápsula espacial para luego regresar directamente a la Tierra.
Este viaje se presenta como un paso crucial para el desarrollo del programa Artemis, que tiene como gran meta el regreso de humanos a la superficie lunar en 2028 y la futura exploración más profunda del espacio. La última misión tripulada a la Luna fue Apolo 17, en 1972, por lo que Artemis II representará un renacimiento en estas exploraciones.
Expectativas y próximos pasos
La NASA mantiene la esperanza de que la ventana de lanzamiento en abril se mantenga abierta, confiando en que las recientes reparaciones mantendrán el cohete en condiciones óptimas para su ejecución. El éxito de Artemis II será determinante para las próximas fases del ambicioso plan lunar, reafirmando el liderazgo de Estados Unidos en la exploración tripulada fuera de la órbita terrestre.